«Pobres somos, como pobres nacimos, pero para buscar al Corazón de Jesús almas, y a sus Sagrarios compañía, y a los pobres el calor de Él, somos ricos, muy ricos. Él nos ha enseñado a serlo, ¡bendito sea!» (San Manuel González)
Historia
Historia del Colegio Diocesano Juan XXIII de Estepona
El Colegio Diocesano Juan XXIII de Estepona nace como respuesta a la necesidad de ofrecer en la localidad un proyecto educativo sólido, cercano a las familias y fundamentado en los valores cristianos. El centro forma parte de la red de Colegios Diocesanos de Fundación Victoria, institución educativa de la Diócesis de Málaga comprometida con la formación integral del alumnado bajo el lema Educando en familia.
El actual colegio abrió sus puertas en el curso 2013/2014, tras un proceso de planificación y construcción que contó con la colaboración de distintas instituciones locales y diocesanas. Desde sus inicios, el centro fue concebido como un espacio educativo moderno, con instalaciones adaptadas a las necesidades del alumnado y orientadas a favorecer tanto el aprendizaje académico como el crecimiento personal y espiritual.
En sus primeros años, el Colegio Diocesano Juan XXIII comenzó impartiendo Educación Infantil y Educación Primaria, consolidándose rápidamente como un referente educativo en Estepona. Gracias a la confianza de las familias y al crecimiento progresivo del proyecto, el centro fue ampliando su oferta educativa, incorporando Educación Secundaria Obligatoria y, posteriormente, Bachillerato, permitiendo así acompañar al alumnado en todas las etapas de su desarrollo educativo.
A lo largo de su trayectoria, el colegio ha mantenido un firme compromiso con la excelencia académica, la innovación educativa y la educación en valores, integrando la fe cristiana como eje fundamental de su proyecto educativo. La cercanía con las familias, la atención personalizada y el trabajo conjunto de toda la comunidad educativa han sido señas de identidad desde sus comienzos.
Hoy, el Colegio Diocesano Juan XXIII continúa creciendo como una comunidad educativa viva, fiel a su identidad diocesana y plenamente integrada en el proyecto educativo de Fundación Victoria, formando personas íntegras, responsables y comprometidas con la sociedad.
